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Miguel Ángel dijo de él que tenía un diseño angélico y no humano. Y es que el Panteón de Agripa sorprende por su belleza y parece trasladarte a la época de los romanos.
El Panteón (cuyo significado es templo de todos los dioses) es un templo circular construido a comienzos del Imperio Romano. Los romanos lo conocen popularmente como La Rotonda y de ahí viene el nombre de la plaza donde está situado.
En su friso aparece el nombre de la persona a quien se le atribuye su construcción, Marco Vipsanio Agripa. Sin embargo, no podemos contemplar el original, pues éste fue destruido y posteriormente reconstruido, conservando algunas semejanzas con el antiguo, en tiempos de Adriano (inaugurado entre el 125 y 128).
El antiguo templo tenía planta rectangular, capiteles de bronce, cariátides y estatuas frontales en su decoración y estaba forrado de mármol. Dentro se encontraban dos estatuas de Augusto y Agripa. Estaba dedicado a Marte, Venus y a Julio César divinizado, por lo que Panteón no es su nombre originario.
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En tiempos de Adriano se reconstruyó de forma íntegra. El proyecto se atribuye a Apolodoro de Damasco. La columnata en el pórtico al estilo de los templos clásicos precede una amplia sala redonda, lo que supuso una innovación en la arquitectura romana. Pero lo que más impresiona del templo es la gran cúpula semiesférica que cubre un tambor circular. Cúpulas parecidas se habían utilizado en termas pero nunca antes en un templo. Sus 43,44m de diámetro la convierten en la mayor cúpula de la historia. Como nota curiosa deciros que la cúpula de la Basílica de San Pedro se construyó algo más pequeña para respetar la del Panteón.
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Estaba dedicado a las siete divinidades celestes: el Sol, la Luna, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno. Cada uno tenía un ábside del interior asignado.
La sala circular es una esfera perfecta que representa la concepción cosmogónica de Aristóteles: el mundo infralunar corresponde a la mitad inferior del edificio, mientras que el supralunar, la esfera celeste, está representado por la bóveda donde el óculo central simboliza el sol. Se concibió así para unir al hombre con dios, pero sobre todo al emperador, un dios a los ojos del pueblo. El óculo tiene 8,9 m de diámetro y permanece abierto. Por allí entra la lluvia, por lo que el pavimento del templo cuenta con desagües para evacuarla.
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En el siglo VII el papa Bonifacio IV lo transformó en la iglesia cristiana Santa María de los Mártires, sobreviviendo a la destrucción de construcciones paganas de la Edad Media.
En el siglo XV se decora con frescos, siendo el más destacado La anunciación de Meloso da Forli. En el Renacimiento se utilizará como sede de la Academia de los Virtuosos de Roma, convirtiéndose en sepulcro de artistas como Rafael o Vignola. También se encuentran allí las tumbas del rey Victor Manuel II, su hijo Humberto I y su esposa Margarita.
(Fotografía de la tumba de Rafael)
En 1980 el centro histórico de Roma, incluyendo al Panteón, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Puedes visitarlo de lunes a sábado, de 8.30 a 19.30. Los domingos abre de 9 a 17.30. La visita es gratuita.Etiquetas: Agripa, arquitectura, la Rotonda, Panteón |